En el mundo del arte encontramos recovecos, espacios de resistencia, aliados que permiten que se nos otorgue voz. Por eso me parece importante destacar las galerías que sí están exponiendo obras de mujeres esta semana en la 36ª edición de ARCOmadrid. Después de comprobar atónita cómo muchas, más de las que podáis imaginar, solamente están mostrando obras de hombres, sea o no un acto deliberado (intuyo que no, que será pura inercia, lo cual no deja de ser preocupante), decidí ayer en mi primera visita volver a pasear por la feria entera captando imágenes de obras de mujeres y mapeando en qué expositores se hallan bajo el hastag #MujeresenARCO2017 vía Twitter e Instagram, etiquetando el perfil de la galería, la institución o empresa, al de la artista y el de la propia feria.

 

Me congratula que en las galerías dirigidas por galeristas mujeres, que abundan (con la mítica Juana de Aizpuru a la cabeza, imparable), todas tienen integradas obras tanto de hombres como de mujeres, o sea, en ninguna de las galerías llevadas por mujeres han dejado de lado a las artistas, tal y como he visto en la presente edición de ARCO. Entiéndase que esto no va de poner nombres femeninos por cumplir cupos si no que se atiende a la calidad de la propuesta, lo que pasa es que probablemente haya cierta sensibilidad presente al idear las propuestas llevadas a cabo por mujeres galeristas por el hecho de ser mujeres y por lo tanto haberse visto -siempre quizás, siempre tal vez, (es una suposición, ¿no?)- en situación de desigualdad en algún momento de sus vidas. Por el simple hecho de ser mujer cobramos menos salario en algunos trabajos, negarlo sería cínico, se nos exige demostrar más que al resto, se dice que estamos "en esos días" si algo nos pone de mal humor, se nos pregunta dónde está nuestro jefe (aunque seamos nosotras las jefas, esto me lo comentaba en ArtMadrid una galerista ayer mismo; que está harta de que por ser joven y mujer le pregunten constantemente "¿Dónde está el galerista?" visitantes de su stand interesados en negociar el precio de una obra, por ejemplo). Así que si veo propuestas inclusivas, en las que sí hay mujeres y hombres juntos exponiendo en un stand, donde siento que no se ha hecho distinciones por cuestión de género, que no se ha apostado "a lo seguro" claro que me entran ganas de gritarlo a los cuatro vientos y premiar de alguna manera ese ejercicio de visibilidad amplificándola. Todo suma, por eso os animo a que si queréis utilicéis el hastag #MujeresenARCO2017 activo desde escasos minutos antes de la apertura de la feria para retratar vuestra experiencia topándoos con piezas creadas por mujeres en un entorno en el que es francamente difícil obtener la misma visibilidad que obtienen los hombres porque el ambiente está viciado en general desde hace tantísimo tiempo que, en mi opinión, cualquier contribución a romper con ese status quo hace fuerza, propicia el cambio, por mínima que sea. ¿Acaso os habíais preguntado cuántas galerías exponen a artistas mujeres en la feria? ¿No os parece una pregunta pertinente? ¿De verdad hemos asumido todos que ya no es necesario señalar estas cuestiones porque vivimos en plena igualdad? Buscad las mujeres en ARCO, las artistas, las galeristas, las críticas y las comisarias que tan solo quieren contar con las mismas oportunidades que sus compañeros hombres. Estamos ahí, pertenecemos a varias generaciones y vamos creciendo, empujando techos de cristal.

FUENTE: http://www.marisolsalanova.net/blog/mujeresenarco2017-cuntas-galeras-exponen-a-artistas-mujeres-en-la-feria